viernes, 1 de marzo de 2013

COMO PREPARAR LECHES VEGETALES


Normalmente acostumbramos a catalogar de leches a las preparaciones de bebidas derivadas de vegetales, cereales o frutos secos. 
Aquí tenéis un resumen general de como hacer diversas bebidas vegetales, aunque en otras publicaciones hablaremos de los beneficios y también ¿perjuicios? de ellas individualmente.

Los sencillos pasos principales casi siempre son los mismos :
Remojar en agua durante 24 horas las semillas, frutos secos o nueces.
Mezclar con agua fría o cocer en agua hirviendo, según la leche vegetal que desees hacer.
Triturar y filtrar con un paño o gasa fina.
* Añadir, si quieres tener cubiertas tus necesidades de calcio diarias el alga roja Lithothamnion Calcareum (búscala en herbolarios y establecimientos de dietética). Agregando un 4% de esta alga roja en un litro de leche vegetal, obtendrías en una ración de 250 ml de leche, el 37,5 % del calcio recomendado al día.
* Para hacerlas más grasas, agregar aceites vegetales prensados en frío (soja, de colza, lino, girasol, sésamo).
* El deshecho que se produce elaborar estas leches, lo puedes emplear como enriquecedor para masas de bizcochos, pan y rellenos salados o dulces.
Estas leches se conservan máximo 48 horas en la nevera.

LECHE DE ALMENDRAS
* 15 almendras peladas
* Medio litro de agua
1- Remojar las almendras peladas durante 24 horas
2 – Triturar, filtrar y endulzar.
La almendra es una de las semillas oleaginosas más nutritivas y es altamente alcalina. Contiene proteínas de alto valor biológico, minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales. Aporta más calcio que la leche vacuna: 100g de leche de almendras aportan 252mg de calcio. Esta leche es ideal para el sistema nervioso y muy digestiva (no produce fermentaciones). Se aconseja para los niños, deportistas, embarazadas y madres en lactancia.
LECHE DE ARROZ
* Una taza de arroz integral
* Ocho tazas de agua
* 1/4 de una cucharadita de sal
* Lavar y tostar el arroz a fuego mínimo sin nada de aceite hasta que se dore.
* Agregar el agua y cocer 2 horas tapado y a fuego lento.
* Triturar, filtrar y si es necesario endulzar.



LECHE DE ALPISTE
Es importante que sea alpiste para consumo humano (llamado CDC Maria de origen canadiense y que esta libre de fibra de silica, perjudicial para nuestro sistema digestivo) Lo ideal es comprarlo en herbolarios.
1 – Ponemos a remojo cinco cucharadas soperas de alpiste durante toda la noche.
2 - Por la mañana le quitamos el agua y licuamos las semillas.
3 – Añadiremos a las semillas licuadas, un litro de agua hervida y fría, a continuación lo colaremos y ya tenemos lista la leche de alpiste.
Es un potente antioxidante con un alto contenido en proteínas vegetales.Ayuda a reducir el colesterol

LECHE DE COCO
* Un coco, no loco
* 1/2 litro de agua
Rompes el coco con un martillo.  Pon algún recipiente debajo del coco antes de proceder al reventeamiento del coco, así recogerás el agua del interior del coco..
2 – Trituras el coco con su propia agua y con el medio litro de agua más .
3 – Cuelas la ya nombrada leche de coco con un paño o gasa fina.

LECHE DE QUINOA
* Dos cucharadas de quinoa
* una taza y media de agua caliente
1 – Remojar el grano durante 24 horas. Llevar a hervor y cocinar a fuego mínimo 10 minutos minutos.
2 – Triturar, colar y endulzar si es necesario.
Esta leche es utilizada en los países andinos para alimentar a los bebes. No resulta alergénica y es muy alcalina y proteica.

LECHE DE SÉSAMO
* Media taza de semillas de sésamo integral
* Medio litro de agua
1 – Moler las semillas en un molinillo si es posible y sino . Agregarles el agua y licuar bien ambos ingredientes. Dejar macerar 24 horas.
2 – Triturar, filtrar y endulzar.
Las semillas de sésamo son muy ricas en ácidos grasos esenciales, lecitina, minerales y vitaminas. La lecitina es una grasa fosforada y un nutriente de las células cerebrales. La leche de sésamo tiene más calcio que la leche vacuna: 100g de semillas de sésamo sin tostar contienen 1.125mg de calcio, mientras que dos vasos de leche vacuna contienen sólo 500mg.

LECHE DE AVENA
* Media taza de copos de avena
* Un litro de agua
* 80 grms de azúcar o el endulzante que prefieras, stevia, azúcar integral…
* Un flush de sal
* Una cucharada pequeña de aceite de girasol
* Si tienes por casa esencia de vainilla, prueba a añadir unas gotitas, le va de miedo.
¡Vamos a ello, que esto se hace en un abrir y cerrar de fuegos!!
1 – Mezcla la avena con el agua, el aceite de girasol, el azúcar y el flush de sal.
2 – Sube el fuego hasta que llegue a hervir y luego baja el fuego al mínimo.
3 – Deja cocinando al fuego 4 o 5 minutos. Apaga el fuego, añade la esencia de vainilla y déjala reposar durante 10 minutos.
4 – Filtra la leche de avena con un paño fino o gasa.
3 – Triturar, filtrar y endulzar.
Esta leche favorece el peristaltismo intestinal y actúa como un gel que suaviza las mucosas intestinales. La avena es sedante y relajante del sistema nervioso.

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